Importancia.

Nuestros niños necesitan hacer ejercicio.  La actividad física regular permite a los peques construir cuerpos sanos, prevenir el sobrepeso y enfermedades asociadas.

Además les permite desarrollar habilidades motrices, sociales y una vida mas positiva. Los beneficios no son solo físicos también cognitivos.

Qué hacemos:

Realizamos clases en base a juegos y actividades lúdicas. Con esto ocupan su energía y se desarrollan.

El ejercicio en niños también desarrolla aprendizajes transversales, como por ejemplo en el juego de las regiones, números etc., lo que permite que además de hacer ejercicio, que obtenga otros aprendizajes o los refuerce.

Todo educador sabe que los pequeños aprenden con facilidad durante el juego, y son estos aprendizajes algunos de los que mas retiene un niño.

Este tipo de actividad se puede desarrollar en conjunto con un plan de ejercicio para los padres, lo que estimula aun mas la motivación personal.

El ejercicio debe desarrollarse con una frecuencia minima de 2 veces por semana, para estimular en forma permanente su metabolismo y crecimiento.

Actualmente es bien sabido por todos que un plan de ejercicio correcto mas una alimentación saludable es el mejor plan de salud que una familia puede elegir.

¿Qué tipo de ejercicios deben realizar los niños?

  • Juegos de motricidad.    → Desarrollan los movimientos del niño, la coordinación y respuestas reflejas ante los estímulos de movimiento que recibe.
  • Juegos pre-deportivos.   → Desarrollan las habilidades primarias para los deportes, permitiendo inclinarse con claridad hacia el mas aventajado de sus posibilidades.
  • Trabajo en equipo.          → Desarrollan habilidades sociales, colaboración, liderazgo, toma de decisiones, cumplir reglas, conciencia de su autoimagen y deseo de superación.

Aspectos físicos:

  • Desarrollar la fuerza muscular.  La fuerza muscular ayuda a reducir el riesgo de lesiones en los niños. Levantar cosas incluyendo su propio peso corporal los mantiene fuertes y ágiles, por lo que se siente bien y funcionan de manera óptima.
  • Mantiene los huesos fuertes. El momento crucial para fortalecer los huesos comienza antes de la adolescencia y dura hasta mediados de los años 20, cuando los huesos crecen a su espesor máximo. Prevenir la atrofia ósea, con ejercicios como saltar la cuerda, jugar corriendo, girando y en equilibrio.
  • Disminuye la grasa corporal. actividad aeróbica y entrenamiento de fuerza ayudan a los niños a gastar energía (calorías), lo que les ayuda a controlar el peso y la distribución de la grasa corporal homogénea.
  • Mejora la capacidad cardiovascular. El ejercicio físico cultiva un corazón y pulmones saludables. Prevenir la hipertensión (presión arterial anormalmente alta) que puede desarrollarse durante la infancia. La actividad física regular puede disminuir la presión arterial sustancialmente y prevenir enfermedades del corazón.
  • Mantiene un peso estable saludable. Ejercicio y una alimentacion saludable, combinada con la reducción de las conductas sedentarias como ver televisión, videos y juegos de computador ayudará a prevenir la obesidad, que a su vez puede ayudar a prevenir la diabetes tipo 2.

Aspectos psicológicos y de aprendizaje:

  • Aumenta la concentración y el estado de alerta. El ejercicio activa el proceso químico de liberar endorfinas, esto es esencial para sentirse bien ya que actúan sobre el cerebro como tranquilizantes naturales. Los estudios han demostrado que las endorfinas liberadas por ejercicio mejora la concentración mental y las habilidades cognitivas.
  • Mejora la autoestima. El ejercicio físico aumenta la fuerza de sus hijos, y lo mismo ocurre con su bienestar psicológico. Ellos ganan confianza y se sienten más cómodos en su propio cuerpo.
  • Aumenta los niveles de energía. El movimiento estimula la atención y los niveles de energía debido a la mejora de la circulación y el flujo sanguíneo, la entrega de oxígeno y nutrientes a los tejidos.
  • Reduce los síntomas de depresión y ansiedad. La actividad física realmente cambia la química del cerebro y mejora su estado de ánimo. Por ejemplo, el ejercicio aumenta los niveles de serotonina, una sustancia química que algunos niños deprimidos tienen escaso.
  • Controla los cambios de humor. El ejercicio a través de estos puntos mencionados logra mantener estable el estado de animo en los niños lo que inmediatamente se traduce en un mejor comportamiento.
  • Fomenta los sentimientos de felicidad. Diversión, actividades físicas y la estimulación mental con familia y amigos en un ambiente de apoyo da a los niños el sentido de que han logrado algo nuevo y desafiante. Ellos se sienten felices.